La fragilidad del pensamiento personal
Finjamos que el mundo nos pertenece, que todos podemos convivir sin malas intenciones, aunque al final del desierto, la voluntad será señalada por la fragilidad de la propia voz. Una fragilidad cansada ante las palabras propias, ante lo que te es "propio" pero parece que no es suficiente ante usted. ¡Mira lo que hay a tu alrededor!, y dime si la realidad puede ser invalidada por todo aquello que el pensamiento te ha hecho creer. Pensar en lo propio, sin pensar antes en los demás también es un acto de rebeldía. Un acto del querer ser, de valentía y reconstrucción ante la fragilidad de la propia voz. MD.